5 de septiembre de 2012

Entre edulcorantes bajo sospecha y la adicción al azúcar


Los edulcorantes artificiales siguen siendo objeto de polémica, como puede leerse en The New York Times. A las sospechas de que causan problemas de salud, The Guardian añade lo que entiende como una peligrosa adicción al azúcar que se ha traducido en que nuestra masa corporal haya aumentado un tercio en los últimos 50 años.

Hoy pesamos un tercio más de lo que pesábamos en la década de los sesenta del siglo anterior. Y no es, en general, porque hagamos menos ejercicio o porque comamos más. Simplemente, resulta que nuestra apetencia por lo dulce se ha multiplicado hasta el punto de que hay sectores de la población que se han convertido en adictos al azúcar en todas sus variantes.

El azúcar, junto con las grasas, son dos de los grandes protagonistas de la alimentación moderna. Por sus características organolépticas y estructurales, tienen todos los números para convertirse en ingredientes esenciales de los grandes productos de consumo alimentario y, de paso, en elementos clave para actuar como generadores de algo así como una adicción alimentaria.

El mecanismo fisiológico es harto conocido por la industria alimentaria, que sabe de gustos y apetencias del consumidor. Pero no lo es tanto desde la perspectiva sanitaria, que tiende a considerar únicamente los excesos como causantes de problemas médicos.

Poco a poco, sin embargo, todo va saliendo a la luz y hoy está ya claro que no solo es el exceso de consumo el culpable de trastornos de la salud. El consumo regular de azúcar está llevando a que la población occidental vaya ganando peso paulatinamente hasta superar en un tercio la media de peso de hace 50 años. Fuente: Madrd+d

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La mujer rota, Simone de Beauvoir